EL FLYFOIL   año 2000
LA IDEA
Agosto 2000 Llevaba tiempo pensando en tener una embarcación de vela ligera, moderna, rápida y fácil de transportar, pues las que hay en el mercado son caras, complejas y aparatosas, aunque alguna, como el trifoiler de Hobie Cat, me ha servido como fuente de inspiración.. 
En aquellos años aparece el Kitesurf, y se me ocurre que puede ser interesante la idea de usar una cometa como propulsor de esta embarcación. Ya en la década de los 70 hubo proyectos similares para batir récords de velocidad. 
Me preocupaba bastante la seguridad del tripulante puesto que  las consecuencias de una rotura a gran velocidad y un vuelco podrían ser serias. Pensé en montarle un cinturón de seguridad de coche y compartimentos estancos para evitar el hundimiento. Posiblemente haría falta llevar casco. 
Se parecía bastante a un monoplaza de fórmula 1.
 
 
 

 

Enero 2001 empiezo a hacer dibujos en CAD, introduciendo en el programa una fotografía mía en posición, lo que me permitirá calcular las proporciones del barco.
A la izquierda se ve una caja de cartón de una nevera que me sirvió para calcular el espacio  interior necesario para una persona.

Pascua 2002 A la derecha tenéis la fabricación del casco con planchas de espuma. Una vez enfibrada la obra viva paso a laminar las cuadernas interiores.
Despues laminé la cubierta y la pegué al casco. El conjunto pesaba 14kg.

Las pruebas en la piscina de mis padres fueron un éxito. Tuve que utilizar el limpiafondos para mantener el equilibrio, pues aún no tenía listo el brazo. 

A la derecha se ve el brazo en proceso de construcción: dos nervios de contrachapado y espuma para darle forma y unas tiras de kevlar para reforzarlo. El brazo pesaba 4 kg.

Aqui puede verse el brazo ya laminado, faltaba montar los sistemas para fijarlo al casco y los hidrofoils.
Finalmente el interior era bastante espacioso. En el compartimento de popa había espacio de sobra para otra cometa y utensilios.
21-Diciembre-2005
Después de tener el aparato colgado sobre el sofá durante años y sin tener claro como acabarlo, decidí olvidar el proyecto y cortarlo en trozos para tirarlo a la basura, no sin antes comprobar, sometiéndolo a golpes y esfuerzos importantes, que el brazo no hubiera aguantado demasiado. Posiblemente hubiera necesitado una tecnología más avanzada para este tipo de embarcación.